La producción de lignito de la Federación de BiH cae casi un 30% en julio por la parada de dos minas
La producción de lignito en la Federación de Bosnia y Herzegovina bajó en julio a 211.783 toneladas frente a 300.931 toneladas del mismo mes del año anterior. La extracción está suspendida en Breza y en la mina RMU Abid Lolic, en Han Bila. La central térmica de Kakanj depende del suministro regular de carbón y la energía no generada tendría que comprarse en el mercado.
La producción de julio baja a 211.783 toneladas
La producción de lignito en la Federación de Bosnia y Herzegovina descendió en julio a 211.783 toneladas, frente a 300.931 toneladas del mismo mes del año anterior, una caída de casi un 30%, según Telegraf Biznis. Hayat cita el mismo volumen de julio en su información sobre la parada de las minas.
La producción está suspendida en la mina de Breza y en RMU Abid Lolic, en Han Bila, según información de las propias explotaciones citada por Telegraf Biznis. Los mineros de los pozos afectados reclaman el pago de salarios ya devengados y su derecho a la asistencia sanitaria. Son los propios mineros quienes plantean cuánto costaría la electricidad a los consumidores si se cierran las minas nacionales y las centrales térmicas se quedan sin suficiente carbón.
Kakanj depende de entregas regulares
La central térmica de Kakanj depende directamente de un suministro regular de carbón, y una menor extracción puede reducir el funcionamiento de sus grupos, informó Telegraf Biznis. La electricidad que la central deje de generar tendría que reponerse con compras en el mercado, trasladando el déficit de la bocamina al precio mayorista.
Elektroprivreda BiH señala que la generación anual prevista de las centrales térmicas de Tuzla y Kakanj supera en conjunto los 4.300 GWh. Esa cifra fija la escala del volumen ligado al carbón nacional y sirve de referencia para medir en dinero una interrupción prolongada.
El coste de la energía de sustitución
Un dato publicado anteriormente por el regulador FERK situaba el precio de mercado de sustitución de la electricidad en torno a 20 feninga por kilovatio hora; un fening equivale a una centésima parte del marco convertible. Telegraf Biznis aplicó esa referencia para dimensionar la exposición financiera:
- Cada 100 GWh de energía faltante valdría cerca de 20 millones de KM a ese precio orientativo.
- Si, de forma puramente teórica, toda la producción prevista de Tuzla y Kakanj tuviera que comprarse en el mercado a ese precio, su valor se acercaría a 860 millones de KM.
- El coste final dependería del precio de mercado en el momento de la compra y del volumen que realmente hubiera que reponer.
Telegraf Biznis subraya que no se trata de una previsión de los precios futuros de la electricidad ni significa que los consumidores vayan a pagar esa cantidad. El cálculo solo ilustra el riesgo financiero que se acumula si la producción nacional de carbón y electricidad sigue cayendo antes de que se construyan fuentes sustitutivas.
La factura de importación ya se ha duplicado
Bosnia y Herzegovina destinó durante 2025 casi 629 millones de KM a la importación de electricidad, el doble que un año antes, según Telegraf Biznis. Cada nueva reducción de la generación nacional aumenta la necesidad de comprar energía en el mercado regional, donde los precios dependen de la demanda, las condiciones meteorológicas y la disponibilidad de las centrales.
Una suspensión breve de la extracción no implica facturas más altas de inmediato ni cortes de suministro, apunta el medio. El problema se agrava notablemente si la parada se prolonga. Telegraf Biznis sitúa la responsabilidad en quienes han gestionado las minas durante años, han tomado las decisiones empresariales y han anunciado reestructuraciones cuyos resultados no bastaron para frenar la caída de la producción, y no en los mineros que reclaman sus salarios impagados. Si las minas nacionales siguen perdiendo producción y las térmicas se quedan sin carbón, la energía que falte tendrá que obtenerse de otras fuentes.