Bosch iniciará en 2027 la producción a pequeña escala de robots humanoides en Alemania
Bosch prevé fabricar desde 2027 robots humanoides para la empresa británica Humanoid en Bühl, Alemania. Las compañías también estudian integrar actuadores, motores y sensores de Bosch, mientras Schaeffler figura entre los primeros clientes previstos.
La fabricación por contrato comenzará en Bühl
Bosch prevé iniciar en 2027 la producción en pequeñas series de robots humanoides en su planta de Bühl, en la Selva Negra alemana. El grupo tecnológico fabricará las máquinas junto con Humanoid, una empresa británica de robótica con sede en Londres, según it-daily.net. Bosch actuará como fabricante por contrato. Será la primera vez que la compañía produzca esta categoría de robots controlados mediante inteligencia artificial.
La empresa no ha comunicado el volumen previsto ni el número de empleados que participarán. Por ello, la escala inicial del proyecto sigue sin conocerse. Sin embargo, la decisión incorpora directamente a un gran proveedor mundial del automóvil a la cadena industrial emergente de la robótica humanoide. Humanoid seguirá a cargo del desarrollo de las máquinas, diseñadas con una estructura semejante al cuerpo humano, con cabeza, brazos, manos y piernas.
La alianza podría incluir componentes de Bosch
La colaboración puede ir más allá de la fabricación. Un portavoz de Bosch indicó que ambas empresas estudian integrar tecnologías del grupo en los robots humanoides, entre ellas actuadores, motores, sensores y otros componentes. Estos sistemas controlan el movimiento, permiten interpretar el entorno y hacen posible que las máquinas trabajen con seguridad y precisión en instalaciones industriales.
Las capacidades de Bosch en sensores, sistemas de movimiento y automatización de fábricas podrían respaldar tanto la producción como el suministro de componentes. Para Humanoid, trabajar con un fabricante industrial experimentado puede facilitar el paso de los prototipos a una producción comercial repetible. Para Bosch, el proyecto abre una vía hacia un mercado emergente de maquinaria aprovechando tecnologías y experiencia productiva ya aplicables a los sectores automovilístico e industrial.
Las fábricas y la logística serán los primeros mercados
Schaeffler, proveedor alemán del automóvil, estará previsiblemente entre los primeros compradores de los robots producidos en Bühl y pretende utilizarlos en sus operaciones fabriles. Así lo informó it-daily.net, que citó a Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung. Humanoid ha firmado acuerdos de cooperación con Bosch y Schaeffler, y ambas compañías alemanas son también inversoras de la empresa británica. Se forma así una cadena estrechamente conectada entre desarrollo, fabricación y un primer usuario industrial.
El mercado de robots humanoides continúa en una fase temprana. Las primeras aplicaciones se esperan en fábricas y logística, donde unas máquinas con proporciones humanas podrían operar en instalaciones y procesos originalmente diseñados para personas. A más largo plazo también se contempla su uso en cuidados y tareas domésticas. Las compañías de China y Estados Unidos lideran actualmente buena parte del desarrollo, por lo que el proyecto de Bühl representa un intento destacado de establecer capacidad productiva en Alemania.
Los desarrolladores alemanes preparan mayores volúmenes
Bosch y Humanoid entran en un mercado nacional donde ya opera Neura Robotics, con sede en Metzingen, cerca de Stuttgart. Según it-daily.net, Neura captó hasta 1.400 millones de dólares de inversores para financiar su expansión, en una de las mayores rondas realizadas en Alemania. La compañía pretende destinar parte del capital a ampliar la producción en serie hasta varios millones de robots para 2030.
Neura también declara una cartera actual de pedidos y proyectos estratégicos de desarrollo superior a 1.000 millones de dólares. Sus objetivos superan ampliamente el volumen inicial todavía no revelado por Bosch, pero ambos proyectos muestran el reto industrial del sector: convertir sistemas robóticos complejos en productos repetibles y comercialmente viables. Para proveedores de componentes, empresas de automatización y fabricantes, la prueba decisiva será si las primeras instalaciones ofrecen suficiente fiabilidad y valor económico para sostener una adopción más amplia.
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