La biomasa de caña aporta el 15,8 % de la oferta energética de Brasil
El bagazo y la paja de caña representaron el 15,8 % de la oferta interna de energía de Brasil en 2025. Los ingenios consumen cerca del 35 % de la electricidad generada y pueden vender el 65 % restante, aunque la rentabilidad depende del mercado eléctrico.
Los residuos de caña ganan peso en la matriz energética
La biomasa producida con bagazo y paja de caña representó el 15,8 % de la oferta interna de energía de Brasil en 2025, según datos de la Empresa de Investigación Energética, EPE, recogidos por Portal R10. En ese mismo año, las fuentes renovables aportaron el 49,5 % de la oferta energética total del país. Los residuos de caña ocupan así una posición relevante dentro de la base renovable brasileña.
La materia prima procede de los residuos generados durante la cosecha y la molienda. Los ingenios queman bagazo y paja en calderas para producir vapor a alta presión, que mueve turbinas y genera electricidad. Este modelo de cogeneración transforma un material ya disponible en las plantas de azúcar y etanol en una fuente energética, reduce las compras de electricidad y da salida comercial a residuos agrícolas e industriales.
Los ingenios pueden vender la mayor parte de la generación
StoneX estima que las plantas de azúcar y etanol consumen internamente cerca del 35 % de la electricidad generada con biomasa de caña. El 65 % restante puede venderse al Sistema Interconectado Nacional de Brasil, creando ingresos adicionales a los del azúcar y el etanol. La cogeneración funciona como herramienta de control de costes y como negocio independiente para los ingenios con capacidad suficiente en calderas y turbinas.
El bagazo domina la cogeneración brasileña basada en biomasa. Los datos de la Cámara de Comercialización de Energía Eléctrica, CCEE, correspondientes a febrero de 2026 muestran que representaba el 73 % de la capacidad instalada de cogeneración. La actividad está concentrada geográficamente: según StoneX, el Sudeste y el Centro-Oeste, principales regiones azucareras y etanoleras del país, reúnen el 81 % de la capacidad de generación con bagazo.
Los ingresos, sin embargo, no están asegurados. El valor de la electricidad excedentaria depende de las condiciones del mercado brasileño, en particular del Precio de Liquidación de Diferencias, PLD, que sirve como referencia para las operaciones de corto plazo. La analista de StoneX Letícia Correia señaló que el nivel de los embalses hidroeléctricos es uno de los factores que influyen en el PLD. Los ingenios afrontan así riesgo de precios aunque produzcan el combustible dentro de su propio proceso industrial.
La estación seca refuerza el atractivo comercial
La bioelectricidad de caña tiene una ventaja operativa: la mayor disponibilidad de biomasa coincide con un periodo de presión sobre la generación hidroeléctrica. Entre mayo y octubre, durante la estación seca en el Centro-Sur de Brasil, los ingenios están en plena cosecha y disponen de sus mayores volúmenes de bagazo. Al mismo tiempo, la menor precipitación puede presionar los embalses y favorecer precios eléctricos más altos a corto plazo.
Durante las cinco cosechas más recientes, el precio medio de la electricidad en el periodo seco fue un 12,6 % superior al de la temporada húmeda, según datos de CCEE y Pecege y estimaciones de StoneX. Esa prima estacional mejora la oportunidad de monetizar los excedentes, aunque el resultado depende del mercado, la eficiencia de cada planta y sus contratos. Para la industria del azúcar y el etanol, la cogeneración combina menores costes operativos, seguridad energética e ingresos adicionales. Para el sistema eléctrico brasileño, aporta generación renovable cuando la hidroelectricidad puede afrontar condiciones menos favorables.