El biodiésel de Róterdam cae por debajo del diésel marino ante mayor demanda
El biodiésel marino de Róterdam bajó a un mínimo histórico de 985 dólares por tonelada a mediados de septiembre, frente a 1.528,50 dólares del diésel marino. La demanda aumenta, pero la escasez de materias primas, sus usos rivales y las dudas sobre la certificación de residuos pueden frenar su expansión.
El descuento récord cambia el cálculo del combustible
El biodiésel marino de Róterdam cayó a un mínimo histórico de 985 dólares por tonelada a mediados de septiembre, según el servicio de precios Argus, mientras el diésel marino cotizaba a 1.528,50 dólares. Después repuntó hasta 1.240 dólares, aunque siguió siendo competitivo al considerar su menor densidad energética y los costes de carbono aplicados al combustible marítimo convencional.
Con los poderes caloríficos citados por Transport & Environment, el biodiésel costaba en el mínimo unos 26,50 dólares por gigajulio, frente a cerca de 35,50 dólares del diésel marino. A 1.240 dólares por tonelada, la ventaja se reduce a algo más de 2 dólares por gigajulio antes de costes de carbono. Una tonelada de biodiésel contiene alrededor de un 14% menos energía que una de diésel, y el Financial Times señaló que los buques consumen entre un 7% y un 10% más por viaje.
Las normas de la UE y la prima bélica impulsan la demanda
Países Bajos aplica desde enero la Directiva de Energías Renovables RED III de la UE a los combustibles marítimos. Los proveedores deben reducir sus emisiones cada año. Las empresas que podían incumplir sus objetivos de 2026 bajaron los precios del biodiésel para estimular las ventas, informó el Financial Times. El régimen europeo de comercio de emisiones y FuelEU Maritime mejoran aún más su posición. Los armadores deben entregar derechos por todas las emisiones cubiertas, mientras FuelEU Maritime exige reducir la intensidad de gases de efecto invernadero un 2%, un 6% en 2030 y un 14,5% en 2035.
El encarecimiento del combustible convencional también ha transformado la comparación. El diésel marino costaba 714,50 dólares por tonelada antes del inicio de la guerra con Irán en febrero y desde entonces su precio se ha más que duplicado. A comienzos de marzo, el biodiésel avanzado puro B100 costaba 1.075 dólares, frente a 927 dólares del diésel marino, por lo que solo resultaba más barato tras incorporar el coste del carbono. Sin la prima bélica, el biodiésel volvería a ser considerablemente más caro.
Róterdam supera a Singapur en volumen de biocombustibles
Róterdam vendió 239.875 toneladas de mezclas de biocombustibles en el segundo trimestre de 2026, más del doble que en el primero y el mayor volumen desde comienzos de 2024, según el cálculo de Ship & Bunker basado en datos portuarios. El segundo mayor puerto de suministro de combustible del mundo superó así a Singapur por primera vez desde mediados de 2024. La mayoría de los motores marinos modernos puede consumir biodiésel puro o mezclado con pocas o ninguna modificación, una ventaja inmediata frente al metanol y el amoníaco.
La oferta, sin embargo, sigue siendo limitada. DNV estima que los biocombustibles apenas representan el 0,6% del combustible marítimo mundial. Argus prevé que Róterdam consuma por sí sola unas 250.000 toneladas de biodiésel avanzado sin mezclar en 2026, más del 40% del mercado marítimo mundial. La producción global no llega a 4 millones de toneladas y también abastece al transporte terrestre y la industria.
La competencia por las materias primas limita el mercado
Buena parte del biodiésel de Róterdam procede de aceite de cocina usado y efluentes de molinos de aceite de palma, conocidos como POME, originarios del Sudeste Asiático. Transport & Environment indicó que un análisis de 2025 detectó que en la UE se declaraba como materia prima el doble del POME que podría recogerse en todo el mundo, lo que despertó sospechas de que aceite de palma virgen se estaba clasificando como residuo.
El transporte marítimo también compite con el terrestre y la aviación por aceite de cocina usado, grasas animales y residuos de palma. Las alternativas siguen teniendo poca escala: Róterdam movió 2.845 toneladas de biometanol en el segundo trimestre, frente a casi 240.000 toneladas de mezclas de biocombustibles, y DNV estimó que el biometanol costaba en 2025 unas tres veces más que el diésel marino. El biodiésel puede facilitar el cumplimiento inmediato en alta mar, pero su expansión dependerá de la disponibilidad de materias primas, la credibilidad de la certificación y la permanencia de la actual brecha de precios.