Bielorrusia eleva un 23 % las exportaciones de productos de turba, con China y la CEI como principales compradores
Bielorrusia aumentó un 23 % las exportaciones de sustratos, tierras nutritivas y fertilizantes a base de turba, con China y los países de la CEI como compradores más activos, según MIR 24. La demanda de briquetas de calefacción cayó y los productos procesados para horticultura pasaron a primer plano. En la región de Vítebsk se extraen unas 200 toneladas diarias.
Bielorrusia aumentó un 23 % las exportaciones de productos derivados de la turba —tierras nutritivas, sustratos de cultivo y fertilizantes para la agricultura—, y los compradores más activos son China y los países de la Comunidad de Estados Independientes, según un reportaje de la cadena MIR 24 grabado en un yacimiento de la región de Vítebsk.
El trabajo, firmado por la corresponsal Yelena Kozlova, no precisa el periodo al que corresponde el incremento del 23 %, ni los volúmenes enviados ni el valor de las operaciones. El avance exportador se presenta como parte de un reposicionamiento más amplio de la industria turbera bielorrusa: menos combustible y más productos procesados para el cultivo, la floricultura y la silvicultura.
La demanda pasa de las briquetas a los sustratos
La necesidad de briquetas de turba para calefacción ha caído de forma apreciable, según MIR 24, y ha pasado a primer plano otro uso: tierras nutritivas, sustratos y fertilizantes para silvicultura y floricultura. La materia prima recibe en planta nuevas propiedades y una nueva forma antes de que el producto terminado salga al exterior; China figura entre los destinos estratégicos.
Ambas familias de productos siguen lógicas distintas. La briqueta es un producto energético a granel que compite por el coste de la unidad de calor puesta en destino, mientras que los sustratos y las tierras se venden por su formulación, su estructura y la constancia de su calidad, y los compran viveros, invernaderos y servicios forestales.
Reservas para un siglo
En el yacimiento de la región de Vítebsk que muestra el reportaje se extraen unas 200 toneladas de turba al día. El país aprovecha solo una parte pequeña de su base de recursos: de 2.500 millones de toneladas de turba, unos 300 millones de toneladas están destinados a la explotación industrial, un volumen que, según el reportaje, alcanza para al menos los próximos 100 años.
La extracción sigue siendo estacional y exige mucha preparación. Los campos deben drenarse, limpiarse y nivelarse para que la nueva campaña arranque sin pérdidas de tiempo, y mientras la maquinaria abandona una parcela los técnicos ya preparan la siguiente, explicó Ígor Basov, jefe de un tramo de extracción con 37 años en el oficio. “El trabajo, sinceramente, es duro. No exagero, yo vivo aquí. Ahora es temporada de extracción”, dijo.
Una tierra a medida para el mercado chino
El caso exportador más concreto del reportaje es un sustrato fabricado a pedido para China. Andréi Gaganov, subdirector general de producción industrial y agrícola de la empresa Vitebskoblgaz, señaló que en China existe demanda de una tierra con una formulación específica para el cultivo de Xanthoceras sorbifolium. La receta se desarrolló junto con el Jardín Botánico de la Academia de Ciencias, se plasmó en condiciones técnicas y se llevó a producción. “Se nos han abierto nuevos tipos de productos y nuevas oportunidades”, afirmó.
Mercado interno y restauración de tierras
La turba también se dirige a la recuperación de tierras dentro del país. “Vemos el uso de nuestra turba para restaurar suelos degradados. Es un problema, y nosotros también lo tenemos. Por eso abastecemos y seguiremos abasteciendo el mercado interno precisamente con el producto que permite recuperar el suelo”, declaró Valeri Kovaliov, director general de la asociación estatal de producción Beltopgaz.
El trabajo no termina cuando se agota un yacimiento: las áreas liberadas se restauran y se devuelven a la naturaleza. Bielorrusia ya ha reinundado 73.000 hectáreas de esas tierras, según MIR 24.
El reportaje no identifica a compradores concretos en China, no desglosa los envíos por países de la CEI ni ofrece precios de las tierras y sustratos exportados. Tampoco aparece el volumen total de extracción de turba ni la proporción de la producción que se destina a la exportación.