Bangladés elevará sus compras de diésel indio a más del doble del volumen de 2024
Bangladés prevé importar 180.000 toneladas de diésel desde India en 2026, unas 15.000 toneladas mensuales. El oleoducto bilateral conserva amplia capacidad disponible, pero cualquier suministro adicional dependerá de la aprobación de Nueva Delhi.
Las compras anuales alcanzarán 180.000 toneladas
Bangladés prevé importar 180.000 toneladas de diésel desde India en 2026 mientras afronta una grave escasez energética y busca suministros adicionales. Si el volumen aprobado se distribuye uniformemente durante el año, las compras ascenderán a unas 15.000 toneladas mensuales, según ABP News.
El ministro bangladesí Iqbal Hasan Mahmood ha solicitado diésel adicional a India. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores indio, Randhir Jaiswal, afirmó que Nueva Delhi estudia la petición teniendo en cuenta sus necesidades internas. El posible volumen suplementario y su calendario de entrega siguen, por tanto, sin definirse más allá de las importaciones ya programadas para 2026.
El programa anual supone una fuerte expansión del flujo bilateral de diésel. Bangladés importó unas 70.000 toneladas desde India en 2024, un promedio aproximado de 5.800 toneladas mensuales. Las compras aumentaron a 130.000 toneladas en 2025 y ahora se prevén 180.000 toneladas para 2026. El nuevo objetivo supera en más de 2,5 veces el volumen de 2024.
El oleoducto transforma la capacidad logística
La relación de suministro se rige por un acuerdo de 15 años firmado en 2017. En virtud de este convenio, Numaligarh Refinery Limited, filial de Oil India Limited, suministra diésel a Bangladesh Petroleum Corporation.
La logística dependía inicialmente del ferrocarril y resultaba más lenta y costosa. En 2016, las entregas ferroviarias promediaban apenas 2.200 toneladas mensuales, mientras que el volumen anual oscilaba entre 50.000 y 150.000 toneladas. El oleoducto de la Amistad India-Bangladés, operativo desde marzo de 2023, ofreció una alternativa a la ruta ferroviaria de 512 kilómetros.
La tubería de 131,5 kilómetros une Siliguri, en India, con Parbatipur, en Bangladés, y puede transportar 1 millón de toneladas de diésel al año. El programa de 2026 utilizaría así el 18 % de su capacidad declarada. Existe un margen técnico considerable para envíos adicionales si hay producto disponible comercialmente e India aprueba la solicitud bangladesí.
Condiciones del contrato y precios minoristas
ABP News informa de que Bangladesh Petroleum Corporation cerró con Numaligarh Refinery un acuerdo de unos 119,1 millones de dólares para entregas entre enero y diciembre de 2026. La publicación también expresa el valor como 14,62 crores de takas bangladesíes, aunque esa cifra en takas no coincide con el importe indicado en dólares. El precio base comunicado es de 83,22 dólares por barril, incluida una prima de 5,50 dólares por barril. Bangladés financiará las compras con crédito bancario y recursos propios.
Bangladés ajusta los precios internos de los combustibles mediante un mecanismo automático vinculado al mercado internacional. El diésel se vende actualmente a 115 takas por litro, equivalentes a unas 81 rupias indias; la gasolina cuesta 145 takas y el combustible de alto octanaje, entre 140 y 145 takas por litro. Estos precios afectan directamente a transportistas, usuarios agrícolas e industrias que recurren a generación de respaldo durante la escasez energética.
La seguridad de suministro gana peso estratégico
El oleoducto brinda a Bangladés una ruta más corta y de mayor capacidad para obtener diésel del sistema de refino de un país vecino. También refuerza la importancia de India como proveedor marginal cuando Daca necesita volúmenes superiores a su programa habitual. Sin embargo, la referencia del Gobierno indio a sus necesidades internas demuestra que la capacidad libre de la tubería no garantiza por sí sola combustible adicional.
Los dos países comparten una frontera de 4.096 kilómetros y Bangladés necesita territorio indio para su comercio terrestre con Nepal y Bután. La ampliación del programa de diésel suma infraestructura energética a unos vínculos comerciales ya extensos en alimentos, productos agrícolas e insumos textiles. Para los compradores de combustible y las empresas bangladesíes dependientes del transporte, la cuestión inmediata es si India puede autorizar más entregas sin presionar su propio mercado.