Azerbaiyán multiplicó por siete el área de algodón y ahora prioriza el rendimiento
La superficie algodonera de Azerbaiyán pasó de 18.700 hectáreas en 2015 a 132.500 hectáreas en 2018 y después se estabilizó entre 100.000 y 104.000 hectáreas. La última cosecha comunicada alcanzó 362.900 toneladas en 100.400 hectáreas, con un rendimiento medio de 36,1 quintales por hectárea.
La siembra creció con fuerza desde la baja base de 2015
Azerbaiyán amplió más de siete veces su superficie algodonera entre 2015 y 2018, dentro de una política para reactivar un cultivo conocido tradicionalmente en el país como el “oro blanco”. En 2015, los agricultores sembraron apenas 18.700 hectáreas y cosecharon 35.200 toneladas, con un rendimiento medio de 18,8 quintales por hectárea.
La superficie alcanzó 132.500 hectáreas en 2018, cuando la producción aumentó a 233.600 toneladas. El área sembrada fue así algo más de siete veces superior a la registrada tres años antes. La expansión también generó empleo para cerca de 210.000 habitantes rurales, según Zeynal Naghdaliyev, asesor del presidente y responsable del departamento de asuntos territoriales y organizativos de la Administración Presidencial, cuyas declaraciones fueron difundidas por Report.
La política pasó de expandir el área a elevar la productividad
El impulso inicial siguió a las instrucciones dadas por el presidente Ilham Aliyev en 2016. Entre 2016 y 2019 se celebraron cuatro reuniones nacionales sobre el desarrollo del algodón en Sabirabad, Saatli, Barda y Baku. Azerbaiyán también aprobó un programa estatal para el sector durante 2017-2022, introdujo mecanismos de subsidios, renovó el parque de maquinaria y reforzó la cooperación entre agricultores y empresas procesadoras.
Las demás medidas se centraron en el riego, las prácticas agronómicas modernas y una organización más eficiente de la actividad en los distritos especializados. Pese a la rápida expansión, el rendimiento medio de 2018 fue de solo 17,6 quintales por hectárea. Naghdaliyev señaló que el sector aportó mucho empleo rural, pero no logró plenamente la eficiencia económica esperada.
Desde 2019, la estrategia ha dado más peso al crecimiento intensivo mediante mejores rendimientos. La superficie anual se mantuvo en un intervalo relativamente estrecho de 100.000 a 104.000 hectáreas, mientras que el rendimiento medio osciló entre 28 y 30,9 quintales por hectárea. El uso de tierras quedó por debajo del máximo de 2018, pero aumentó el volumen obtenido en cada hectárea.
La última cosecha marca un máximo de productividad
El mejor resultado correspondió al último año agrícola citado durante la reunión. Los agricultores produjeron 362.900 toneladas de algodón en 100.400 hectáreas y el rendimiento medio subió a 36,1 quintales por hectárea. La producción superó en más de diez veces el volumen de 2015, aunque la superficie fue alrededor de 5,4 veces mayor, lo que muestra la aportación de la productividad junto con el aumento del área.
Las cifras se presentaron durante una reunión sobre el desarrollo algodonero celebrada dentro del programa estatal de Azerbaiyán para el desarrollo de la producción y el procesamiento agrícola, pesquero y acuícola en 2026-2030. Los datos indican que el crecimiento futuro dependerá menos de volver al máximo de superficie de 2018 y más de sostener el rendimiento, el acceso al riego, el funcionamiento de la maquinaria y la coordinación entre explotaciones y procesadores. Una cosecha de 362.900 toneladas también exige capacidad suficiente de recepción, almacenamiento y transformación. El efecto sobre las exportaciones de fibra dependerá de cuánto algodón se procese en el país y de la demanda externa; las declaraciones publicadas no incluyeron volúmenes de exportación ni cifras de capacidad industrial.