← Volver a noticias

Los aranceles de EE. UU. influyeron en el cierre de una conservera sudafricana

Una de las mayores conserveras de fruta de Sudáfrica cerrará ante la caída de la demanda mundial, la presión sobre los precios y el aumento de los costes. BusinessTech señala que los aranceles estadounidenses impuestos el año pasado también contribuyeron al cierre de la fábrica, valorada en R1.000 millones.

Los aranceles de EE. UU. influyeron en el cierre de una conservera sudafricana

Una gran planta de procesamiento dejará de operar

Una de las mayores conserveras de fruta de Sudáfrica cerrará tras sufrir una combinación de menor demanda mundial, presión sobre los precios de venta y aumento de los costes de producción. BusinessTech describió la instalación como una fábrica valorada en R1.000 millones e informó de que los aranceles impuestos por Estados Unidos el año pasado también influyeron en la decisión.

El cierre elimina una importante operación de procesamiento de la industria frutícola sudafricana. La información disponible no identifica la fábrica ni precisa su capacidad de producción o la fecha de cierre. Tampoco cuantifica la proporción de sus ventas destinada a Estados Unidos ni el arancel aplicado a sus productos.

Los aranceles agravaron la presión comercial

Las causas citadas indican que la planta no cayó por una sola perturbación del mercado. La disminución de la demanda internacional redujo las posibilidades de colocar fruta procesada, mientras que la presión sobre los precios limitó la capacidad de trasladar a los clientes el incremento de los costes. Los aranceles estadounidenses añadieron otro obstáculo en uno de los mercados exteriores relevantes para la empresa.

En una conservera, la debilidad de la demanda afecta a todo el modelo operativo. La planta debe cubrir el coste de la fruta, las latas y otros envases, la energía, la mano de obra y los demás insumos mientras compite por pedidos nacionales e internacionales. BusinessTech informó del alza de los costes, pero el material disponible no incluye un desglose ni resultados financieros de la fábrica.

El impacto alcanzará a la cadena de suministro

Las consecuencias van más allá de la planta porque las grandes conserveras conectan a los productores con los compradores de alimentos de larga conservación. Al desaparecer capacidad de procesamiento, los agricultores pueden disponer de menos salidas para la fruta destinada a conserva. Los proveedores de latas, envases y otros insumos también pueden perder demanda, mientras que los clientes tendrán que buscar otros procesadores u orígenes.

El caso muestra cómo una medida comercial puede intensificar los problemas que ya afronta un negocio de procesamiento. Los aranceles estadounidenses fueron citados como un factor, no como la única causa; la débil demanda mundial, la presión sobre los precios y los mayores costes también fueron determinantes. Sin cifras de producción, empleo, ventas o comercio, todavía no puede medirse el efecto completo sobre los productores sudafricanos y el mercado de fruta procesada.

Utilizamos cookies para mejorar su experiencia de navegación, ofrecer contenido personalizado y analizar nuestro tráfico. Al hacer clic en "Aceptar todo", usted acepta nuestro uso de cookies. Puede gestionar sus preferencias o obtener más información en nuestra Política de privacidad.