El algodón HTBt ilegal se acerca a un tercio de la superficie de India mientras la regulación se rezaga
El algodón Bt tolerante a herbicidas no aprobado cubre ya entre un cuarto y casi un tercio de la superficie algodonera de India en siete estados, frente a cerca del 15 por ciento en 2019-20, según cifras del sector citadas por el Departamento de Agricultura de EE. UU. y difundidas por Frontline. Los agricultores compran las semillas '4G' y '5G' sobre todo por su resistencia a plagas, después de que el BG-II aprobado dejara de contener al gusano rosado. El mercado paralelo, de unos 600 crore de rupias, creció mientras India desregulaba la edición genética en 2022.
El algodón ilegal tolerante a herbicidas se expande por India
El algodón Bt tolerante a herbicidas no aprobado —conocido por los agricultores como '4G' y '5G'— cubre en 2024-25 entre un cuarto y casi un tercio de la superficie algodonera de India en siete estados, frente a cerca del 15 por ciento en 2019-20. Así lo indican cifras del sector citadas por el Departamento de Agricultura de EE. UU. y difundidas por Frontline. El mercado paralelo se valora en unos 600 crore de rupias según estimaciones de la industria india.
Las semillas están diseñadas para sobrevivir a una aplicación directa de glifosato. Pero, según Frontline, la mayoría de los pequeños productores las compra por otra razón: el BG-II aprobado ha perdido su resistencia al gusano rosado en buena parte del cinturón algodonero, y los distribuidores venden 4G y 5G como el reemplazo resistente a la plaga. Muchos cultivadores dijeron que descubrieron la tolerancia al herbicida solo después, si es que la descubrieron.
La economía saca a distribuidores y agricultores del mercado legal
La lógica comercial es directa. En el distrito de Barwani, en Madhya Pradesh, un distribuidor dijo a Frontline que ya había devuelto 800 de los 2.000 paquetes legales de BG-II que encargó esta temporada y que empezaría a vender él mismo 4G y 5G. Un paquete legal de BG-II le deja 100-150 rupias; un híbrido no aprobado, el doble.
La demanda se divide por tamaño de explotación. Para pequeños productores y cultivadores tribales, lo que atrae es la resistencia a la plaga y la tolerancia al herbicida es secundaria. Para los grandes, cuyos gastos de desmalezado son una parte importante de los costes, el rasgo es un ahorro contable en mano de obra. En Maharashtra, la Shetkari Sanghatana planta algodón HTBt no aprobado ante las cámaras de televisión desde 2019, reclamando el rasgo por su nombre.
Semilla sin regular, sin recurso alguno
Como los híbridos están fuera de la ley, ninguna autoridad los certifica y ninguna instancia escucha al agricultor cuando la cosecha falla. En una aldea tribal del distrito de Dhar, 30 agricultores bhilala juntaron pedidos en 2022 de una variedad vendida como 'Killer 4G'; los paquetes llegaron en autobús tras el anochecer y el pago se hizo en secreto. El rendimiento quedó muy por debajo del BG-II, aunque el algodón más ligero y de mayor fibra logró un precio de mercado algo mayor. Algunos agricultores prueban los híbridos solo en tierra arrendada, por temor al efecto de un mayor uso de glifosato sobre la salud del suelo. Sin recibo y sin empresa a la que reclamar, los cultivadores no tuvieron recurso alguno.
Dos reglamentos de edición genética divergen en un solo rasgo
El 17 de junio de 2026, el Parlamento Europeo aprobó de forma definitiva, por 431 votos contra 201 y 29 abstenciones, flexibilizar las normas de la UE sobre cultivos editados genéticamente, que un fallo del Tribunal de Justicia de 2018 había colocado bajo el mismo régimen que cualquier OMG. Las plantas tolerantes a herbicidas quedaron fuera de la categoría más ligera y sujetas a todo el peso de evaluación, trazabilidad y etiquetado. India resolvió la cuestión antes, en 2022, por la vía administrativa, igual que EE. UU. y Japón. Cuando la edición no deja ADN ajeno, India exime a las categorías SDN-1 y SDN-2; cuando queda ADN ajeno, la planta se trata como OMG. Ambos marcos se detuvieron ante el rasgo de tolerancia a herbicidas, pero solo Europa inscribió esa pausa en sus normas finales, mientras que en los campos indios el mismo rasgo ya se expande a través de un mercado sin regular.