Alemania planea una fuerte subida fiscal que podría encarecer un puro de 10 a 16 euros
La coalición alemana planea elevar del 1,47 % al 21,05 % el peso del impuesto en el precio de puros y puritos, según Bild. La industria calcula que un puro de 10 euros podría pasar a costar unos 16 euros y advierte de menores ventas, tensión financiera y riesgos laborales.
El porcentaje fiscal subiría del 1,47 % al 21,05 %
El Gobierno federal alemán prepara un fuerte aumento del impuesto sobre el tabaco aplicado a puros y puritos para obtener ingresos presupuestarios adicionales. Según Bild, una propuesta de redacción del Ministerio Federal de Finanzas elevaría el peso del impuesto en el precio de venta desde el 1,47 % actual hasta el 21,05 %, un incremento superior al 1300 %.
El gabinete, con la participación del ministro de Finanzas Lars Klingbeil, había acordado inicialmente a comienzos de julio subir esa proporción al 3,83 %. La coalición de CDU/CSU y SPD propone ahora un nivel muy superior. También se encarecerán los cigarrillos, el tabaco de picadura fina, el tabaco de pipa y los líquidos, pero Bild señala que ninguna otra categoría afrontará un aumento comparable.
El Gobierno destaca que los puros han tributado relativamente poco y también invoca la protección de la salud y de los jóvenes. La industria cuestiona la pertinencia del segundo argumento para este mercado: sostiene que el consumidor habitual de puros supera los 35 años y fuma solo ocasionalmente.
El sector prevé un alza minorista cercana al 60 %
Un puro que se vende por 10 euros contiene actualmente unos 0,16 euros de impuesto sobre el tabaco. Con la propuesta, la cifra superaría los 2 euros. El impacto final sobre el consumidor sería mayor porque el impuesto sobre el valor añadido y el margen comercial también aumentarían con el precio base. Según los cálculos del sector recogidos por Bild, un puro que hoy cuesta 10 euros podría venderse por unos 16 euros.
El incremento adicional respecto a la primera propuesta del gabinete debería aportar al Gobierno federal unos 750 millones de euros anuales desde 2027. Para el conjunto de los productos de tabaco, las autoridades esperan ingresos adicionales superiores a 4400 millones de euros en 2030. Los representantes del sector cuestionan esas previsiones porque, a su juicio, presuponen una demanda demasiado resistente tras una subida pronunciada de precios.
Michael von Foerster, director general de la Asociación Alemana de la Industria del Tabaco para Fumar, calificó el mercado de puros de pequeño y sensible al precio. Su argumento es que no se pueden proyectar ingresos suponiendo que los consumidores mantendrán el volumen de compra con precios mucho más altos. La caída de unidades vendidas podría compensar parte del efecto del nuevo tipo y reducir la recaudación prevista.
Los fabricantes alertan sobre el empleo y la financiación del impuesto
La Asociación Federal de la Industria del Puro representa a 22 empresas medianas con siete plantas de producción en Alemania. Según la organización, el sector mantiene directamente 1600 empleos cubiertos por convenios colectivos, mientras varios miles más dependen de proveedores y comercios especializados. Fabricantes y distribuidores advierten de que una caída de ventas podría amenazar fábricas y tiendas dedicadas al puro.
El flujo de caja es otra preocupación, ya que los fabricantes deben adelantar el impuesto mucho antes de vender los productos. El director general de la asociación, Bodo Mehrlein, declaró a Bild que muchas empresas no podrían soportar esa carga. La política puede afectar al mercado antes de que se conozca toda la respuesta del consumidor: las compañías necesitarán más capital circulante para sus existencias mientras el mayor precio minorista amenaza la facturación. La recaudación final dependerá de cuánto reduzcan las compras los fumadores y de si los pequeños fabricantes y minoristas pueden financiar el impuesto.